Entérate de todas las ventajas que tiene elegir este tipo de comida según la nutricionista Camila Quevedo.

El comfort food significa comida confortable. Se identifica a todos los platos caseros, esos que ayudan a sentirse mejor en momentos de tristeza o estrés. Este concepto surgió en Estados Unidos y tiene que ver con todos los platos y caldillos que vienen a reconfortar el corazón. Entre los platos típicos de este tipo están: sopas tradicionales, legumbres, cremas de verduras y postres como el arroz con leche, entre muchos otros.

Para la nutricionista y Health Coach; Camila Quevedo: “no existen alimentos específicos para tratar el bruxismo, pero sí existe todo lo que es el comfort food, que es algo que yo ocupo mucho, porque el bruxismo finalmente es tensión, es estrés, es preocupación, es que el cuerpo está contraído y necesitamos relajarlo. Entonces a parte de todas las acciones como meditación, tener un orden por así decirlo en nuestra pieza a la hora que vamos a dormir y una serie de cosas, evitar los estimulantes para tener un buen descanso es bueno aplicar esta forma de comer”.
Según la Health Coach el Comfort Food es una muy buena forma de relajar a las personas. Además, le ha dado muy buenos resultados a sus pacientes, ya que esta manera de comer ayuda a las personas a evitar el estrés. “Es comer calentito, comer cocido. Es como cuando uno está enfermo añoras el caldito de la abuela, no quieres una ensalada cruda ni tampoco quieres un batido verde, quieres un porridge, algo que sea como amoroso contigo”.

Para ella comer comidas calientes caldosas es muy bueno para relajar a los pacientes en la noche. Para ello señala que también tiene que haber proteínas, porque eso conduciría a una mejor calidad de sueño. De igual manera hay que evitar el azúcar refinada, ya que eso nos mantiene alerta. “El hecho de mantenernos alerta se puede traducir en también pensar que es muy rico lo que se está comiendo; pero nos despierta y el hecho de estar más despiertos nos hace que nos cueste relajarnos y así empieza todo el mecanismo que cada uno somatiza de diferentes formas. En donde muchas de estas somatizaciones van a generar tensión en las mandíbulas y por eso se genera también el bruxismo”, comenta.






